El pueblo fantasma
El sol alumbraba sobre las casas abandonadas, la nieve seguía congelada por el tiempo. Los niños disfrutaban pisar ese pasto gélido para escapar del que tenía un blanco helado en sus manos. Al que le caía debía esperar bajo un árbol su turno para seguir jugando. No había "coto" ni nada por el estilo.
El muñeco de nieve de la plaza, con botones de tiza, brazos de escoba, un jockey y una sonrisa siniestra miraba el juego. Él también quería participar para descansar de ese tímido sol que saludaba en la cordillera blanca. Pero estaba ahí a merced de unos perros que lo lamían tratando de saciar su sed con él.
No hacía frío, no corría viento pero sin embargo las casas goteaban agua, la humedad y el moho crecían en sus paredes. Y algunos rastros de vida asomaban en ellas. Todo pasado fue mejor dicen. Sin duda que para este poblado también. Esos niños que jugaban no eran de ahí, eran turistas que vieron en la nieve la oportunidad de reírse. Y no sólo ellos, sino que adultos lo hacían de igual manera. Riéndose y tirándose bolitas blancas en la ropa, como unos niños.
Y el pueblo de Coya parecía estar envuelto en una capa de misterio. Antiguo pueblo minero abandonado a su suerte, las casonas grandes de tejas coloniales rojas estaban tapiadas. Había un hospital pero ya nadie iba. Todos viajaban al de Rancagua. Sólo eran 20 minutos de diferencia. Aún así, era fascinante. Un paisaje hermoso de ver. Con un puente colgante que atravesaba un río cristalino.
De a poco el viento cobra vida pero los niños siguen jugando. Ahora ya no se lanzan la nieve unos contra otros, sino que va dirigida a quienes pasen cerca de ellos. O a las paredes de esas casonas olvidadas por sus antiguos habitantes.
Coya está divido por la mitad: aquellos que viven ahí y se divierten en los bares, cantinas o paseando y aquel lado que se convirtió en tierra de nadie.
No importa el tiempo que pase, ese pueblo pareciera no envejecer nunca. Además algo me dice que de noche tiene que convertirse en un verdadero "pueblo fantasma".


1 Comments:
Y Temuco creo q no es ná fantasma!
Publicar un comentario
<< Home