miércoles, agosto 17, 2005

Chica súper poderosa?? nooo!!

Paula 0- Tecnología 100


¡No soy una power puff girl

!Paula Venegas.“¡Soy una mujer independiente!”- grité un día sábado, mientras almorzaba un nutritivo plato de palta con quesillo.Sin madre por tres agradables semanas. Sólo yo y mi nana.Si el gato se va de vacaciones, los ratones hacen fiesta. De hecho, ya tenía planificado un par de carretes. Además de que mi pololo se fuera a dormir a mi casa y diversión hasta no poder más.El primer sábado de mi “independent woman”, me tiré en la alfombra a pensar en la inmortalidad del cangrejo. En la noche canté karaoke con mis amigos, todos con un par de piscolas en el cuerpo, bailamos y conversamos.Pero el domingo, empezaron mis problemas como dueña de casa. Ya me quedaba ¼ de la plata que mi vieja me dejó para los gastos de mi hogar. Por si fuera poco, se reventó la cañería de la calefacción central. Comenzó a caer agua y no sabía como apagar la maldita caldera. Le puse hasta una olla a presión y me seguía inundando… ¡Todo mal!. ¿ De qué me servía ser una mujer independiente si no tenía idea de cómo arreglar una cañería?.Me odié – pero aborrecía más a esa “amado” tubo- intenté relajarme y no hubo caso. Tuve que recurrir a mi “héroe”, llamé y le supliqué a mi “salvador” que viniera a rescatarme de la inundación. Mi hermano me juró de guata que llegaría luego. O sea, 2 horas y media después de la llamada. Mientras lo esperaba media dormida, ya soñaba con un rescate en bote. Cuento corto: cuando llegó me cortó el agua.¡Ya no tenía calefacción ni calefón!. Solté unos rosarios al creador de la calefacción central y en una crisis de llanto, llamé a mi pololo. Mi día de ChicaSúperpoderosa terminó aguado.Mi verdadero “héroe” llegó muy rápido- el milagro de vivir cerca-, me abrazó, me consoló y estoicamente, soportó a una mujer al borde de un ataque de nervios. Se quedó hasta las 3 de la mañana y luego se fue.Desde ese lunes, tuve que soportar el frío, las visitas de mi hermano y el técnico de la calefacción-Juanito-. El famoso maestro resultó ser un patudo. Se entrometió en mi vida familiar, trató de mediar las tensas relaciones diplomáticas con mi hermano y por si fuera poco, ¡se quedó con mi lápiz de pasta!.Pasaron dos semanas y el tal Juanito aparecía tarde mal y nunca. Mientras seguíamos sin calefacción pero con calefón. Con mi nana éramos unos cubos de hielo con patas y Juanito aparecía cuando llegaba mi hermano. No tenía calefacción y tampoco luz en la cocina. El tubo fluorescente explotó y no tenía plata para comprar uno. Aunque, siendo honesta, tampoco sabía cambiarlo. Todo un ejemplo de mujer autosuficiente.Era dependiente de mi hermano en un problema tan trivial. Un día, mientras Juanito miraba la caldera, le dije a mi nana:-“Debería casarme con un maestro chasquilla y electricista”. Ella no dijo nada.En fin, yo sólo quería mi calefacción y que se fuera Juanito. Nada más. Bueno y también a mi mamá. No se puede ser una chica súper -poderosa toda la vida.Lo peor fue que Juanito dijo que había una fuga de agua y que tendrían que entrar a picar toda la casa. ¡Me quería morir!. Ya no tendría que soportar a un patudo. Ahora sería un batallón de agentes “barsas” en mi casa. Se harían comunes las frases “¿No tiene bebida?”, “Voy a usar el baño”.Sólo me quedó prepararme sicológicamente y de espíritu, para semejante evento. Lo peor es que mi vieja iba a llegar ese sábado y “el ejército de Juanito” había entrado a demoler mi casa el viernes. Pobre de mi vieja…Me imaginaba que llegaba, vería la casa y se devolvía a Rancagua.¡Pero no!, Mi mamá al llegar- siempre digna- no quiso ver el comedor lleno de polvo y hoyos. Sólo subió y se acostó.Se acabaron mis vacaciones soñadas. Porque Juanito sigue en mi casa mirando la caldera- parece que se enamoró de ella-, los maestros siguen picando y mi casa tiene gran un parecido a un empolvado. Le falta el manjar solamente.Mirándolo desde el lado bueno, regresó la calidez a mi hogar y tengo agua caliente. Aunque tenga que aguantar a los taladros despertándome en las mañanas.Pero después de esta odisea, me quedó más que claro que de “independent woman” no tengo nada. Sobretodo en actividades domésticas. Sigo pensando que la mejor idea es casarse con un maestro chasquilla profesional. Así el patudo sería conocido mío y no Juanito.

1 Comments:

Blogger Rodrigo said...

jejeje

Acuerdate sí q la odisea es diaria. ¿O te olvidaste de la parte en q "Carlitos" se ponía a recorrer los canales, a ver la liga (¡hostia!) y todo eso?

Mira a tu nana adueñándose de la tele y obtén fácilmente la respuesta....

12:07 AM  

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